domingo, 9 de octubre de 2016

Olaya al 1600

Comencé a recordarte hace unos días, cuando la nostalgia inundó mi sangre, recorriendo mi cuerpo, atravesando recovecos que ni siquiera sabía que existían.

No imaginé que podías generar semejantes sentimientos. Recuerdos que pronto se hicieron añoranza y más pronto aún, desnudaron ausencias.

Tus paredes guardan un mundo. Un mundo que quedó tan lejos… Sin embargo hoy rescaté retazos, armando un rompecabezas de imágenes que poblaron mi mente y mi corazón. Luego sucedió lo inevitable, las lágrimas no tardaron en aparecer, rociando con nostalgia los pedazos, las sonrisas, las ausencias, la necesidad de verte, sentirte, tocarte, aunque sólo sea una vez más.

El tiempo pasa y se escurre entre mis dedos sin que pueda detenerlo, dejando un reguero de dolor, de vacíos que ya nadie llenará, y recuerdos felices que anidan todos en mi alma, mezclados en un mapa de sentimientos que conforman mi vida.

Los cimientos son fuertes, albergaron sueños, peleas, reconciliaciones. Sostuvieron días de lucha, del diario vivir. Hoy cobijan a otros, ajenos, distantes, extraños…

En un lugar en el mundo hay una casa, en la cual viví, soñé, crecí, cuyos ladrillos guardan pedacitos de alma que nadie ve. Partículas invisibles de momentos que no volverán, que quedaron allí, atrapados para siempre.

5 comentarios :

  1. Te entiendo a la perfección.
    Yo siento eso cada vez que paso por delante de la case donde viví de pequeño y adolescente y unos años más...
    Allí todavía viven mis sentimientos.

    Besos.

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  2. Un poema mío que escribí al principio del blog.

    LA CASA

    Todos mis preciados recuerdos
    duermen en el sueño de la casa
    allí reposan mis primeras imágenes
    mi madre muy joven siempre cerca
    mi padre alto lejano delgado
    mis abuelas vestidas de posguerra
    con el paso del tiempo mi hermana
    más tarde dos hermanos gemelos
    vecinos animales amigos familia
    historias que olvidar no quiero.

    Dos lágrimas caen melancólicas
    recordando todos aquellos años
    mi infancia ya exterminada
    mi adolescencia tan añorada
    mi juventud tan seca y dura
    después la casa se me alejó
    con mi ansiada independencia
    afortunadamente siempre esperaba
    para darme refugio de dolores
    con mi madre rigiendo el timón
    y mis tres hermanos amaneciendo
    al mundo inhóspito e inevitable.

    Ahora la casa permanece muerta
    abandonada en la indiferencia
    solamente habitada por sueños
    de todos los que la quisimos
    gobernada por la larga ausencia
    de ecos de risas y tristezas
    de la memoria de todos nosotros
    de nuestras fantasías y tinieblas
    regida por el espíritu amable
    de quien siempre mandó en ella.




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  3. Es precioso :) me encanto! Gracias por compartirlo Toro

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